Adrián dice:

“Tu hogar es tu refugio, tu alegría, el lugar donde compartir con tus seres queridos... ¡Viva el hogar!”

Queridos Padres:

A veces exigimos a nuestros hijos que sigan un patrón, un modo estándar de comportamiento, sin pensar que a veces en la diferencia está el atractivo de las personas. Incentivemos esas diferencias, que al fin y al cabo, marcarán la personalidad

de nuestros niños.

Cuentos de Adrián

COPITO

Los perros, como todos saben, mueven la cola cuando se sienten contentos o cuando ven a su amo o se encuentran con otros perros.

Pero Copito, un lindo perrito blanco, no lo hacía y todos se preguntaban por qué Copito no movía su cola blanca.

Tuvo que pasar mucho tiempo para que alguien se diera cuenta de lo que pasaba.

¡Copito no movía su cola porque Copito sabía sonreir!

¡Sí! ¡Copito sabía reir como tú!

Era cosa de mirar su hociquito para ver como sus blancos dientes brillaban de contento.

Ya sabes, si un perro no mueve su cola, sonríele.